martes, 4 de diciembre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO:16 DICIEMBRE

ECCE HOMO
“PONER EL BELÉN”

DISTANCIA: 14kms
      

SALIDA A LAS   9   DE  LA MAÑANA   DE LA PLAZA CERVANTES Y 9.30    DEL APARCAMIENTO “PARQUE DE LOS CERROS”









Crónica de la Ruta: Almadrones y vuelta

Distancia: 10 Km.

Dificultad: Baja


Esta mañana los caminantes nos hemos encontrado cuado los termómetros marcaban bajo cero, pero amaneció el día dando paso a un sol luminoso y espléndido que nos ha acompañado durante toda nuestra marcha.

En Almadrones soplaba algo de viento y hacía bastante frío pues este pueblo alcarreño está situado en medio de la meseta y a 1000 m de altitud. Llegó a tener hasta 100 habitantes cuando el pueblo se dedicaba a la explotación agrícola y ganadera y muchas de sus familias vivían de la producción de miel.

Tras la reconquista, Almadrones quedó como aldea del común de Atienza; luego fue vendida al Cardenal Mendoza que la incluyó en su señorío hasta que estos fueron abolidos en el siglo XIX.

En medio del casco urbano se encuentra su Iglesia Parroquial de nuestra Señora de la Asunción que tiene un pequeño pórtico sobre la puerta de entrada. La construcción es de sillarejo y tiene una sencilla torre cuadrada. Durante la Guerra Civil fue saqueada. Lo más sorprendente que hemos sabido, es que en esta iglesia se guardaron durante dos siglos, trece cuadros que componían el Apostolado del Greco, donados en el siglo XVIII, por el entonces Obispo de Cuenca, Don Miguel del Olmo, a su pueblo natal.

Las personas mayores de Almadrones recuerdan como estaban repartidas por las paredes de la iglesia estas pinturas que cuando eran niños las llamaban “cuadros de los hombres feos”, sin saber, por supuesto, el valor de las mismas. Al estallar la guerra y por miedo al expolio fueron guardadas en el fuerte militar de San Francisco de Guadalajara, pero cuando la guerra acabó, el Obispo de  Sigüenza las vendió. Cuatro fueron comprados por el Museo del Prado y las restantes fueron vendidas a particulares y a una fundación americana en Indianápolis.


Nuestra ruta ha comenzado a la entrada del pueblo girando a la derecha. Hemos descendido por una empinada cuesta que nos deja en una senda a media ladera por la que vamos adentrándonos en un cañón o barranco de singular belleza. El suelo que pisamos está helado y toda la vegetación que nos rodea está vestida de invierno. Mientras caminamos cruzamos numerosos arroyitos que ahora llevan poca agua y algunos están helados pero todos contribuyen a hacer crecer el caudal del Badiel.

En medio de una gran falla encontramos la Fuente de la Artilla que da nombre al barranco y donde dicen que nace el río.

Pronto nos encontramos atravesando un bosque de carrascas, paraíso de los corzos y ciervos pues así los demuestran las muchas huellas que vamos encontrando de ellos.


Continuamos hasta acercarnos bastante a la A-II y después separarnos y andar por una amplia senda que cruza unas navas y nos lleva hasta una paridera abandonada. Reina un gran silencio en el campo esta mañana, solo algún disparo de cazador y algún ladrido de perro se mezclan con las conversaciones de los caminantes



En un espacio soleado paramos a tomar la fruta y algún trago de la bota y después de descansar regresamos a Almadrones donde ya se habían encendido los fogones y un rico olor a leña quemada nos envolvió dándonos la bienvenida.



Tiene el pueblo un espléndido mirador desde donde se divisa una vista extensa del valle, además de dos grandes rocas gemelas llamadas “los torreones” y más a lo lejos el pico Ocejón.

Hoy que tenemos que abandonar este valle que tanto nos fascinó a los caminantes desde el primer día, sentimos una gran nostalgia pues durante los casi 70 km de recorrido que por él hemos hecho, quedamos prendados de su paisaje y riqueza.


La vida en este valle cambió cuando cambiaron las preferencias de sus habitantes llamados por el desarrollo y el progreso de las ciudades. Muchos pueblos quedaron semiabandonados, pero sobretodo, el valle del Badiél, quedó huérfano de sus gentes y  sus ganados; esperando, tal vez, que algún día, vuelvan de nuevo si ven truncadas sus quimeras. Para entonces, ahí estará él, inmóvil, deseando que sus pueblos se llenen de voces, de cantos, de niños jugando en las plazas y de vida


Salimos con los coches de Almadrones y en la Venta del Puñal hemos parado y hemos cantado el “cumpleaños feliz “a Jaime que nos ha invitado.

¡HASTA LA PROXIMA!





martes, 27 de noviembre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO:2 DICIEMBRE

ALMADRONES ---ALMADRONES
CAMINO DEL CID
    
DISTANCIA: 10kms
      
SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O’DONNELL 
  
NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                           
                                               

martes, 20 de noviembre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO:25 noviembre

ARGECILLA---ALMADRONES
CAMINO DEL CID
    
DISTANCIA: 10kms
      
SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O’DONNELL 



NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                           
                                               

Crónica de la Ruta: Ledanca - Argecilla y vuelta


Distancia: 10 Km.

Dificultad: Baja


Hoy 18 de Noviembre, tras habernos reunido como siempre en nuestro punto de encuentro en Alcalá, los caminantes hemos viajado por la N II hasta el Km. 94 donde la hemos abandonado en dirección a Ledanca.

Descender al valle del Badiel desde la árida meseta de la Alcarria es una verdadera sorpresa. El paisaje que aparece ante nosotros, nos llena de admiración por su belleza como venimos describiendo en crónicas anteriores.

El valle se va encajonando y estrechando a medida que se acerca al nacimiento del río más allá de Almadrones. Mientras nos acercamos a Ledanca divisamos desde lo alto, su Iglesia Parroquial que destaca sobre su caserío agrupado en torno ella.

El domingo pasado, salimos de este pueblo acompañados por el sonido de sus campanas, pero esta mañana, permanecía silencioso y ni siquiera humo salía de sus hogares. 

Hemos dejado los coches en la plaza de la fuente y por la calle Mayor hemos descendido hasta alcanzar la orilla del río Badiel junto al que llevamos  caminando  más de 60 Km., los mismos que recorrió Alvar Fáñez acompañado de 200 soldados en el año 1085 cuando fue enviado por su primo Rodrigo Díaz de Vivar para hacer una Algarada por este valle y el del Henares. Cuentan las crónicas que regresó a Castejón, donde el Cid le esperaba, con abundantes víveres y ganados y de ello los caminantes, podemos dar fe, pues las fértiles tierras cercanas al Badiel no descansan de dar frutos todo año. Hoy hemos encontrado membrillos y manzanas reinetas esparcidos por la orilla del río.


Nada más comenzar la ruta hemos perdido el camino durante un tramo pues un campo de labor lo había invadido y borrado. Llenos de barro, hemos alcanzado el GR-160 (Camino del Cid) bien señalizado, algo más adelante y lo hemos seguido en dirección Noroeste. Estamos en el momento álgido del otoño y la fragancia característica otoñal que dan las hojas caídas y mojadas, nos embriaga mientras las pisamos.

Algunos majuelos aún conservan las gotitas de rocío de la noche y sobre ellos, iluminados por el sol vespertino, asemejan lágrimas de  cristal.



En las piedras y troncos, un musgo verdoso y fresco no invita a pensar en los belenes navideños que ya hay que empezar a construir.

Las huertas semiabandonadas y las varas largas agrupadas para sostener las hortalizas esperan que el nuevo ciclo de la Naturaleza les traiga de nuevo a sus dueños para ocuparse de ellas y otro año más, sacarles su provecho.



Aunque echamos en falta la Fauna, no cabe duda de que el otoño, viste a este valle y a esta provincia, de manera muy especial  y estoy segura de que abandonarlo nos producirá una gran nostalgia

Mientras vamos distraídos y sumergidos en la magia de este camino, vemos aparecer Argecilla con sus casas esparcidas a lo largo de una empinada ladera que parecen colgadas de la montaña.

El pueblo se haya al abrigo de un gran cerro en el que se divisan las cuevas de “La Solana” de donde salieron numeroso restos Neolíticos que hoy están en el Museo Arqueológico de Madrid


En lo más alto del pueblo, divisamos su descomunal Iglesia y su gran espadaña con tres campanas y adornada con seis pináculos.


Nos acercamos al caserío cruzando el río Badiel y pasando por delante de la ermita del Camposanto.
El pueblo se encuentra a casi 800 metros de altitud. Tiene numerosas fuentes con abundante agua que desciende de los montes. En su lavadero municipal nos hemos hecho una foto de grupo.

Por sus calles empinadas hemos subido hasta la Iglesia de San Miguel Arcángel pasando primero por su Plaza Mayor, donde están, el Ayuntamiento, un frontón, varias fuentes echando agua y una casona perteneciente a los duques de Pastrana.

En el medievo, este pueblo perteneció a la tierra de Atienza. Posteriormente pasó por diversas manos hasta llegar a la familia Mendoza. El primer Marques de Argecilla fue el hijo de Don Diego Mendoza y Ana de la Cerda, padres también de la duquesa de Évoli.

Fue el tercer marques de Argecilla quien mandó construir la Iglesia que tiene una sola puerta de entrada dando paso a la nave del Evangelio. La puerta está en un pequeño atrio que sirve de balcón mirando al valle.

Por dentro tiene tres naves separadas por grandes pilares.
 El Presbiterio está delimitado por cuatro robustas columnas. En las dos centrales, se pueden ver sendos escudos de piedras pertenecientes a los que fueron señores de esta villa.


Las bóvedas están decoradas con una graciosa y cuidada lacería. Una gran lápida de piedra bien tallada, se apoya en el frontal del altar mayor con el escudo de Silva y Mendoza en el centro. A los pies de la iglesia hay una escalera de caracol por la que se sube a la espadaña y la pila bautismal.


Presidiendo el altar, está San Miguel Arcángel representado aquí como un ángel romano vestido con armadura y amenazando con una lanza al demonio.

El Arcángel San Miguel es muy venerado no solo por la iglesia católica sino también por la ortodoxa, la protestante, la iglesia copta y entre los judíos es el patrón de las sinagogas

Un vecino de este pueblo nos ha contado que solo 30 habitantes viven ahora en él, pero que llegó a tener 600 vecinos, 300 cabras, 300 mulas y más de 25 atajos de ovejas que daba gusto  verlos  pacer, esparcidos por todos los collados que le rodean.

Cuando abandonábamos el pueblo las campanas tocaban el Ángelus con la melodía del Ave María de Schubert.

Regresamos a Ledanca amenazados por un cielo que amenazaba lluvia, pero un día más, los caminantes nos hemos librado del agua.

En la “Venta del Puñal” hemos tomado hoy la cerveza y hemos comprado miel y vino.     

HASTA LA PROXIMA


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO:18 noviembre

LEDANCA---ARGECILLA
CAMINO DEL CID
    
DISTANCIA: 10kms
      
SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O’DONNELL 


NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                            
                                               

Crónica de la Ruta Valfermoso - Ledanca

Ruta: Valfermoso  de las Monjas -  Ledanca y vuelta.

Distancia: 10 Km.

Dificultad: Baja
Hemos dejado los coches detrás de la Iglesia de Valfermoso de las Monjas y del arroyo Palancares. En este pueblo que a las diez de la mañana, en un día de Noviembre, permanecía silencioso, nos hemos hecho la foto de grupo delante de su Iglesia Parroquial de la Concepción.


Acompañando al arroyo, hemos descendido hasta llegar al Monasterio de Valfermoso (un buen refugio para perderse), donde el arroyo vierte sus aguas en el río Badiel haciéndolo más caudaloso.

Por un puentecito que ya conocemos, cruzamos el río y enseguida aparece ante nosotros la señal del Camino del Cid y la roja y blanca del GR 10 que por este valle van juntas. Siguiéndolas, nos llevarán hasta Ledanca.

El aire de la mañana es frío y aunque nos ha perseguido la nubosidad, no ha llovido una sola gota y hemos podido disfrutar de los contrastes de colores del valle que sin lugar a dudas es un lugar escogido por la Naturaleza.

Relatar una ruta, no es solo saber describirla sino ser capaz de transmitir las emociones que se sienten durante su recorrido y es lo que yo quisiera hacer hoy.

El otoño, ha llegado al valle con todo su colorido; desde el dorado de los chopos a toda la gama de ocres y rojizos de los árboles frutales. Hemos caminado sobre un manto de hojas por una senda amplia y cómoda muy cerca del río. En las huertas, donde ya reina el abandono, quedan los últimos frutos atacados por las tempranas heladas. Las nogueras que están peladas por haber perdido todas sus hojas, siguen reclamando nuestra atención y algunas nueces aún se encuentran esparcidas por el camino. El musgo y los líquenes ya han hecho su presencia para nuestro deleite.

A nuestra derecha, una alta pared de terreno montaraz se mira en el valle donde hoy hemos oído los primeros disparos de cazadores.


Hemos pasado por delante de una fuente en una zona umbría y un poco más adelante vimos aparecer sobre una loma, el pequeño pueblo de Ledanca.

A la entrada del pueblo se encuentran la emita de la Soledad y un Parque Infantil.


Por una empinada cuesta subimos hasta la Plaza Mayor donde hay una fuente de piedra circular del siglo XVIII, cuando esta villa pertenecía a los Duques de Pastrana.


En lo más alto del pueblo se haya la Iglesia de nuestra Señora de los Remedios y hacia ella seguimos ascendiendo hasta ponernos delante de su espadaña de tres campanas. Al lado de la iglesia se encuentra el cementerio.



La iglesia tiene dos puertas de entrada y desde su atrio, las vistas del valle encajonado del Badiel  son un bello espectáculo. Allí nos encuentra Don Arturo que viene a decir la misa del domingo. Dentro de la Iglesia, nos cuenta que hace solo dos meses que atiende este pueblo, con el que suman cinco a su cargo. También nos explica que este templo fue bombardeado durante la Guerra Civil, ardiendo sus retablos. A pesar de todo sigue siendo una buena iglesia de tres naves con cabecera plana y coro alto a sus pies.

Don Arturo hace que nos fijemos en los cuatro medallones de madera que adornan las cuatro pechinas de una pequeña bóveda circular donde están representados los cuatro evangelistas, que dice fueron pintados por Luca Giordano.

Aunque cuesta creerlo, allí están las cuatro figuras tenebristas de este maestro barroco nacido en Nápoles que vino a España llamado por el Rey Carlos II y encargándole pintar los frescos que hoy podemos admirar en el Monasterio de El  Escorial. Cuando el último rey de los Austrias murió, Luca Giordano volvió a Italia dejándonos numerosísimos cuadros que hoy están en el Museo del Prado y algunos encargos para clientes particulares entre los que estuvo el de la Parroquia de Ledanca, este pequeño pueblo del Valle del Badiel que hoy no llega a cien habitantes pero que en otros tiempos, estuvo más poblado.

Estas son las sorpresas que además del paisaje, cada domingo vamos encontrando los caminantes, en recompensa a nuestros esfuerzos.

Hemos regresado por el mismo camino a recoger nuestros coches para volver a Alcalá. 


HASTA LA PRÓXIMA

martes, 30 de octubre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO:11 noviembre

VALFERMOSA --LEDANCA 
CAMINO DEL CID
    
DISTANCIA: 10kms
      
SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O’DONNELL 










NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                           
                                               

jueves, 25 de octubre de 2012

Próxima Salida

GRUPO DE CAMINANTES

PRÓXIMO RECORRIDO: 28 octubre

LA MIERLA--BELEÑA
ERMITA  DE PEÑAMIRA
    
              DISTANCIA: 10kms
      
       SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O`DONNELL   









NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                           
                                               

Crónica de la ruta Muduex - Utande y vuelta

Ruta: Muduex-Utande y vuelta

Distancia: 8 Km.

Dificultad: Baja

Hoy hemos salido de Alcalá cuando la luz del día aún estaba rezagada. Camino de Guadalajara, el cielo se ha llenado de nubarrones negros y ha comenzado a llover.

En Muduex, nos hemos equipado de chubasqueros, gorros, paraguas, capas y polainas para emprender nuestra marcha de hoy bajo una lluvia fina y constante.





Muduex se encuentra en un ensanchamiento del Valle del Badiel, sobre una colina y tiene unos 100 habitantes, pero esta mañana un gran silencio invadía sus calles y todas sus casas permanecían cerradas.

Muduex quedó tras la Reconquista como lugar perteneciente a la Alfoz de Hita. Hasta principios del Siglo XVII no recibió el título de villa.

Su Iglesia Parroquial está dedicada a la Natividad. Nos hemos acercado a verla pero estaba cerrada.

Aunque su traza es románica, solo queda de su primitiva estructura el ábside semicircular y la torre cuadrada con cuatro campanas que está a sus pies con una parte baja en piedra y otra alta en ladrillo trabado al estilo mudejar.

El patrón de Muduex es San Diego de Alcalá

Comenzamos a caminar bajo la lluvia, viendo los colores del otoño en los chopos que acompañan al Badiel que por estas tierras transcurre hundido y casi oculto, la temperatura es suave e ideal para caminar.

Las paredes que encajonan el bello valle son de terreno montaraz y las cimas hoy están coronadas por una intensa bruma.

En nuestro trayecto alternan las huertas, ya desprovistas de frutos, con pequeños olivares y hermosas nogueras que ahora están dando sus nueces.

Hacía mucho tiempo que no caminábamos sobre el barro. Nadie ha protestado, por el contrario, nos alegrábamos de que la tierra que lleva meses ansiando empaparse, por fin hoy, recibiera la bendita agua.

En una hora, vemos asomar sobre otro collado la villa de Utande que ya conocemos.

En el pequeño pórtico de su iglesia hemos descansado un poco para en seguida emprender el camino de regreso, esta vez,  por la margen derecha del río.

Aunque el camino es otro, la quietud de valle vuelve a estar presente. Parece que la lluvia ha inmovilizado a toda la Naturaleza ocupada solo en saciar su sed y los caminantes ¡Cuánto nos alegramos!


Hemos entrado en Muduex por el cementerio y en el bar, nos hemos tomado la cerveza de hoy.

HASTA LA PRÓXIMA

martes, 9 de octubre de 2012

Próxima salida

GRUPO DE CAMINANTES

       PRÓXIMO RECORRIDO:


 21de octubre
                           
            MUDUEX---MUDUEX
               CAMINO DEL CID
             
              DISTANCIA: 11kms
      
       SALIDA A LAS   8    DE  LA

MAÑANA DEL PARQUE O`DONNELL   









NOTA:  DEBIDO A LA DISTANCIA DESDE Alcalá 5 €   los no CONDUCTORES                           
                                               

Crónica de la ruta Utande - Valfermoso

Ruta: Utande - Valfermoso.

Distancia: 12 Km.

Dificultad: Baja


Hoy, sábado 6 de octubre,  hemos vuelto a caminar por el GR 160, por el Camino del Cid que abandonamos hace meses y nos hemos encontrado de nuevo con nuestro Valle del Río Badiel  que nos ha recibido con gran generosidad ofreciéndonos, moras, nueces, higos, uvas, membrillos y algunas setas de chopo.















Hemos entrado en Utande por un camino estrecho. Imaginaros un pequeño otero en medio de un hermoso valle y donde el valle se hace más profundo; pues allí en su ladera, está este pueblecito de labradores en un enclave privilegiado y resguardado por todos sus límites.

Buscábamos un bar para tomar café pero estaba cerrado, así que, hemos dejado lo coches en su Plaza Mayor, delante del Ayuntamiento, y hemos subido hasta su iglesia antes de comenzar nuestra marcha.

La Parroquia está dedicada a San Acacio que es su patrón. Aún conserva un ábside semicircular con alero de modillones de la que fue su primitiva fábrica románica.

San Acacio fue un centurión romano nacido en la Capadocia en el Siglo III que sufrió el martirio durante las persecuciones de Diocleciano.

El día de la fiesta de este Santo Patrón, después de la misa y tras la procesión tiene lugar “las danzas y loa” (auto sacramental en el que participa el demonio, un ángel, un gracioso y ocho danzantes). Muchos visitantes acuden en Junio a ver esta fiesta de interés cultural.

Salimos del pueblo cruzando el Río Badiel por un puente junto al molino y dejando el cementerio a la izquierda, en dirección Este.

Vamos paralelos al pequeño río por su margen izquierda. Las huertas están dando ya sus últimos frutos y algunos tractores preparan la tierra confiando que la nueva cosecha sea buena. El paisaje es tan relajante y fascinante que nos contagiamos y vamos bromeando. Sin darnos cuenta llegamos al Monasterio de Valfermoso de las Monjas, un convento benedictino femenino ocupado sin interrupción desde el Siglo XII.

Sor María Luisa nos abre la puerta, pero antes nos comenta que son 17 religiosas en la actualidad y que ofrecen servicio de hospedería. El lugar está lleno de flores y el silencio lo invade todo.

Este monasterio fue fundado por un matrimonio de nobles de Atienza que poseían buenas tierras en este rico valle. Dicen que este monasterio recibió grandes mercedes de otros nobles, obispos y también de reyes, llegando a acumular enormes riquezas a lo largo de los años. Las Abadesas de este monasterio fueron auténticas señoras feudales.    

En el Siglo XVII fue abadesa de Valfermoso, doña María Inés Calderón, anteriormente, famosa actriz de comedias y amante del Rey Felipe IV. Este Rey concedió al Monasterio el título de Real. La “Calderona” y el Rey tuvieron un hijo: Don Juan José de Austria.

Durante la Guerra Civil, el monasterio fue saqueado y destruido pero poco a poco ha sido restaurado y hoy sigue activo.

Desde el monasterio hemos continuado hasta el pueblo de Valfermoso llegando cuando terminaba la misa del domingo así que hemos podido visitar su iglesia barroca de una sola nave y cabecera plana.

Un vecino nos ha informado que el arroyo que atraviesa el pueblo es el más caudaloso que vierte en el Badiel, que se llama Arroyo de San Roque y que proporciona al pequeño pueblo ricas huertas .Cuando le hemos preguntado que cuántos vecinos son, nos ha respondido que en Invierno solo quedan seis y yo me he quedado  pensando si no tendríamos que envidiar un poco, a esta gente que se pasa la vida observando el ritmo de la Naturaleza, como lo hicieron sus antepasados…. Y son felices admirando  su pueblo.

En su merendero hemos parado a descansar antes de regresar por el mismo camino hasta Utande.



HASTA LA PRÓXIMA