lunes, 31 de marzo de 2014

Crónica del 30 de Marzo de 2014

GRUPO DE CAMINANTES

Ruta: De Ambite de Tajuña a Orusco de Tajuña
Distancia: 10  Km.
Dificultad: Baja


Comienza la ruta delante de la estación de ferrocarril donde, hace ya mucho tiempo, paraba el tren de Arganda. Transcurre por un antiguo trazado ferroviario que quedó en desuso en 1957 y ha sido reutilizado como Vía Verde para caminantes y ciclistas.





Saliendo de la antigua estación que es en la actualidad un establecimiento hostelero y tiene al lado la piscina municipal y el polideportivo, el camino transcurre paralelo al río Tajuña, aguas abajo.

Vamos a  atravesar un bello entorno natural de gran riqueza ambiental.

 Por nuestra izquierda bajan suaves laderas  de los montes, mientras que por la derecha, es el río Tajuña quien va  trazando  la fértil vega con pequeños meandros hasta alcanzar el río Jarama donde desemboca.

De la bonanza de la vega del Tajuña dan fe los numerosos molinos que aún quedan en sus orillas y las tierras hortofrutícolas que la rodean, las mismas que daban abundantes y variados productos que un antiguo tren transportaba desde estas tierras hasta la capital para ser vendidos en el mercado de la Cebada. Se le conocía como “el tren de Arganda que pita más que anda” y también como “el tren de la remolacha” puesto que transportaba el azúcar a Madrid desde una fabrica de remolacha cercana a Arganda.


Tras caminar por La Vía Verde durante una hora, hay que abandonarla después de pasar por una gran construcción que antiguamente fue un molino pero que hoy es una fábrica de alfombras, girando por un camino de tierra que sale a la derecha en dirección al pueblo de Orusco. Primero, cruzaremos el río por un puente que nos deja en la carretera.

Continuar por esta carretera en dirección a Ambite durante 1 km para salir de ella girando a la izquierda por un camino que asciende hasta la ermita de la Bellaescusa, patrona de Orusco, a donde llegaremos en una hora y media
Merece la pena hacer la subida hasta la ermita para disfrutar de las espectaculares vistas sobre la vega y de las dos villas del Alfoz, Ambite y Orusco tendidas por las laderas de los cerros de la margen derecha del río.

La ermita de la patrona de Orusco está situada sobre una roca yesífera y tiene a su alrededor un espacio cubierto con mesas y bancos donde los caminantes pueden hacer una parada para reponer fuerzas resguardados de la lluvia o del calor del sol.

Junto a la ermita crece una curiosa higuera que tiene tres tipos de hojas: de higuera, de parra y de morera.

La imagen de la virgen de Bellaescusa se encuentra en el altar mayor de la parroquia de Orusco, desde donde la traen hasta esta ermita en procesión el día de su fiesta, en Agosto.


 La imagen de la Virgen tiene a sus pies a dos cazadores. Cuenta la leyenda que estando dos caballeros de la Orden de Santiago cazando por estos campos, entablaron una fuerte discusión y en el momento en que sacaban sus armas se les apareció la Virgen. Fue la “bella escusa” que les hizo desistir de sus malas intenciones.

La ruta continua por un camino que asciende por detrás de la ermita, a la izquierda y sin abandonarlo lleva hasta Orusco.

En el entorno de estos parajes se encuentran unas cuevas que sirvieron de refugio a eremitas en tiempos pasados.
Se cuenta que tres nobles caballeros se retiraron a este lugar  para llevar vida de sacrificio, vigilia, oración y penitencia, siguiendo el ejemplo de San Antón Abad que en el Siglo IV marchó a  vivir al desierto de Alejandría.

En poco tiempo se les unieron otros hombres solitarios habitando en celdas labradas en el monte.

Proliferaron tanto los eremitas en época medieval que se les persiguió por ser gente que vivía descontrolada.

Los jóvenes del Tajuña, ante esta situación y después de vivir durante veinte años de retiro, marcharon a Avignón, donde por entonces residía el Papa Luna, Benedicto I, y pidieron permiso al pontífice para que les aprobara una regla que superara a la de San Francisco y Santo Domingo y poder fundar una nueva orden monástica bajo la advocación de San Jerónimo.

El Papa les concedió la bula fundacional el día de San Lucas del año 1373.

Cuando les llegó el permiso, los ermitaños se habían trasladado  desde el Tajuña a la ermita de San Bartolomé en Lupiana (Guadalajara) donde uno de los nobles tenía tierras. Así fue como nació la Orden  Contemplativa de los Jerónimos siguiendo la regla de San Agustín.

Por la ruta que acerca al pueblo, están señalizadas algunas de estas cuevas.

Cuando se llega a la villa de Orusco, la primera construcción que aparece es la Residencia Bellaescusa. El pueblo guarda la estructura de estar construido en una ladera con calles cortas y empinadas y  tiene muchas casas encaladas que recuerdan su aspecto agrícola de antes.

Como patrimonio arquitectónico  solo cuenta con su Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista. También podemos destacar diversas fuentes repartidas por el municipio.

En la panadería que hay en la Plaza de la Constitución merece la pena comprar además del pan, palmeritas y croissant. Es una recomendación del párroco del lugar.



FIN




LA RUTA EN IMAGENES








domingo, 30 de marzo de 2014

Crónica 23 de marzo de 2014


Grupo de Caminantes

Ruta: Por la Sierra de Guadarrama. PEÑA DEL ARCIPRESTE DE HITA  Y  EMBALSE DE LA JAROSA.
Distancia: 7 Km.
Dificultad: Baja
Fecha: 23 de Marzo de 2014


1ª Parte                                                              2º Parte  


Hace dos días que comenzó la primavera. Hemos quedado con Eugenio a la 9 h  en la Plaza del Ayuntamiento de Guadarrama  para que nos dirija en la ruta de este primer domingo de primavera pues nuestro guía Julián, hoy no nos puede acompañar.

Puntualmente llegamos a nuestro punto de encuentro cuando sus habitantes permanecían mayoritariamente en sus casas resguardándose de la baja temperatura y viento de la mañana.

Guadarrama fue fundado por los árabes cuando estos dominaban la sierra y el río que dan nombre al municipio.

El rey católico le dio el titulo de villa a comienzos del Siglo XV.

En la actualidad, tiene gran interés turístico por la cercanía de la Sierra de Guadarrama que muchos llaman la Sierra de Madrid.

Y por esta Sierra es por la que va a transcurrir nuestra ruta de hoy acompañados por Eugenio.

Desde la Edad Media, esta villa fue considerada un cruce de caminos y un lugar de descanso para reyes, comerciantes y viajeros, antes de cruzar la sierra hacia el norte.

Los caminantes hoy hemos hecho lo mismo y en Guadarrama hemos parado a tomar café y chocolate antes de continuar con los coches ascendiendo por la N. VI camino del Alto del León. Un poco antes de alcanzar el alto, giramos a la derecha  para aparcar los coches tras cruzar un portillo donde aparecen marcadas dos rutas: Una, pequeño recorrido y la Ruta del Arcipreste que es la que vamos a realizar nosotros.


Se trata de un camino histórico frecuentado desde la Edad  Media por los árabes y los reyes Alfonso VI, Alfonso X y Alfonso XI  que utilizaron este paso llamado en las crónicas antigua como “Paso de Tablada”, para trasladarse desde Toledo al reino de León.

Fue en el S XVIII cuando el Marqués de la Ensenada mandó hacer por este paso, un amplio camino que comunicara las dos Castillas.

Tras haber cruzado el portillo, comenzamos a caminar por un amplio camino entre pinares que va señalizado  al principio con  las marcas de las dos rutas y por él vamos los caminantes haciendo frente al viento fresco que nos viene de cara.


La Sierra de Guadarrama es una línea montañosa de 80 Km. de longitud y 20 Km. de ancho, con dos vertientes, madrileña y segoviana que se extiende por el este del Sistema Central  entre La Sierra de Gredos y La Sierra de Ayllón. El pico  más alto de la Sierra de Guadarrama es el de Peñalara que tiene casi 2.500 metros de altura.

Vamos caminando por un Espacio Natural Protegido compuesto de pinares, pastizales, roquedas de granito, circos y lagunas. En un punto del camino, las rutas se separan, continuando nosotros por la del Arcipreste que se convierte en una senda estrecha y pedregosa por la que iremos ascendiendo hasta alcanzar  los 800 m donde se encuentran un conjunto de piedras graníticas partidas y montadas unas sobre otras,  redondeadas por el viento y la erosión.





La Piedra del Arcipreste guarda debajo un pequeño cofre de madera que contiene El Libro del Buen Amor y un cuaderno para que los senderistas y caminantes dejen, si quieren, algunas palabras  escritas.


Nos encontramos en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama y las vistas desde este balcón natural, son impresionantes: un gran pinar con muchos de sus pinos escarchados todavía, el monte Abantos a lo lejos, Madrid  y las cuatro  Torres  Business Área , el pueblo de Guadarrama  en primer término…


Este lugar guarda una leyenda  en la que se cuenta que El Arcipreste de Hita fue encontrado una noche por la vaquera  Aldara, cuando estaba perdido por estos parajes, la cual  no dudó en darle cobijo y así lo dejó escrito el autor en los  versos de su célebre Libro del Buen Amor.

No dudamos los caminantes en leer algunos de estos versos y dejar en el cuaderno unas palabras en recuerdo de nuestro paso por este lugar tan singular.

Hay una fuente en el camino que lleva el nombre de la vaquera.


Regresamos por el mismo camino hasta los coches donde dimos por finalizada esta pequeña ruta  de no más de 3 Km. en la que se fusionan la Literatura con la Historia y la Naturaleza.

Eran las11h pasadas cuando nos dirigimos con Eugenio al Embalse de La Jarosa, a tan solo 2 Km. de la villa de Guadarrama, el embalse que un día inundó con sus aguas una pequeña aldea deshabitada de la que aún se puede ver la espadaña de su ermita en una orilla del pantano y cuando las aguas están muy bajas hasta se puede pasear por sus antiguas calles.

Varios arroyos vierten sus aguas en este embalse del que se abastecen los municipios de Guadarrama, Alpedrete y El Escorial.

Dejamos los coches junto a la pared del embalse  y emprendemos una nueva ruta por El Camino de las Trincheras, llamada así porque transcurre por el paraje donde tuvo lugar un prolongado frente de batalla durante la Guerra Civil española.

Nuestra nueva senda es un camino entre pinares, enebros, encinas y jara, de donde toma el nombre.  Había salido el sol y comenzó a templarse el frío de la mañana.


Cruzamos arroyuelos de agua cristalina mientras divisamos El Valle de los Caídos desde distintos puntos de nuestra ruta y llegamos hasta la misma orilla del embalse donde se encuentra el chiringuito donde tenemos encargada una paella.
  



En los postres, agradecemos a Eugenio su generosidad dándole un aplauso cariñoso y  después de comer, regresamos a Alcalá.


                                           HASTA LA  PRÓXIMA



LA RUTA EN IMAGENES







sábado, 29 de marzo de 2014

Cronica 16 de marzo de Medranda a Jadraque




Grupo de Caminantes

Ruta: CAMINO DEL CID: Medranda – Castilblanco de Henares - Jadraque

Distancia: 9 Km.

Dificultad: Baja

Fecha: 16 de Marzo de 2014




Dando los Caminantes en Aranjuez, por terminada la ruta de  “El Camino de los Monjes de Guadalupe” que continúa hacia Toledo y tierras extremeñas, hemos vuelto a retomar El Camino del Cid por la provincia de Guadalajara.

Nuestra marcha de hoy salía desde Medranda, un pequeño pueblo de 100 habitantes situado a las puertas de la sierra del Alto Rey.

Eran las 10 h, cuando aparcábamos los coches en su Plaza Mayor, delante del Ayuntamiento y nos quedábamos asombrados por el silencio que imperaba en sus calles en contra del sonido que producía el agua que brotaba de los caños de sus fuentes; un agua cristalina que tiene su manantial debajo de las casas del lugar. En un pequeño perímetro hay hasta tres fuentes con numerosos caños y bocas y un hermoso lavadero muy bien  recuperado.





Con toda esta agua, el caudal del pequeño río Cañamares en cuya margen izquierda se encuentra este pueblo, crece  considerablemente. Se trata de un río que nace cerca de Atienza por donde se le conoce como Arroyo de Miedes. Más adelante, adquiere el nuevo nombre y al llegar a Pálmaces de Jadraque ocasiona el Embalse de Pálmaces que es el más antiguo de la cuenca del Henares, río principal en el que vierte sus aguas el Cañamares que continúa bañando las localidades de Pinilla de Jadraque, Medranda y Castilblanco, donde desemboca.

Medranda, donde comenzamos hoy la ruta, se encuentra a  9 Km. de Jadraque, a cuyo Común de Tierras pertenece.  El río proporciona al pueblo un bello valle y una fructífera  vega de la que sus habitantes han vivido siempre;  pero esta mañana parece que todos sus vecinos se pusieron de acuerdo para abandonarlo y de sus campos, solo nos llega un gran silencio.


Seguramente el edificio mas antiguo del pueblo sea su Iglesia Parroquial de Santa María en la que sobresale una alta espadaña triangular con hueco para dos campanas. Protegiendo la puerta de entrada tiene un pequeño pórtico sin interés arquitectónico.

Sabemos que en su retablo mayor, hay ocho pinturas oscuras entre las que destaca un Calvario cuyas tres figuras centrales recuerdan al Greco. Este pintor,  trabajó en algunos retablos de esta zona y la Diócesis de Sigüenza. Como la Iglesia estaba cerrada, no hemos podido comprobar si las pinturas continúan en su lugar de origen.

Hemos salido andando de Medranda por una calle que es  continuación de la carretera que va a Jadraque, en dirección sur. Pasamos delante de la ermita de San Sebastián  cuya portada tiene un doble arco de entrada.

Dejamos atrás el pueblo caminando primero por la carretera unos 500 metros. La abandonamos girando a la derecha y continuamos por un camino que nos lleva hacia la chopera y el río Cañamares.

El Camino del Cid no tiene pérdida pues está perfectamente señalizado. Vamos aguas abajo por un  agradable y cómodo camino entre chopos y campos de labor.

En algunas huertas que parecen abandonadas, comienzan a verse algunos trabajos de preparación para la siembra de verano y las tierras de labor que parecen dormidas, están muy lejos de la esterilidad; empiezan a despertar del crudo invierno y en el valle, todo es vida.



Detrás vamos dejando la sierra y el pico Ocejón cubiertos de nieve, que dan un toque de distinción al paisaje.


Cuando llegamos a Castilblanco de Henares, también lo encontramos silencioso y vacío. Solo 20 habitantes tiene esta pedanía que apenas dispone de servicios y a la que entramos cruzando el río Cañamares por un puente, lugar que aprovecha Blacky para darse un buen baño.


En su amplia Plaza paramos a tomar la fruta. Pero esta parada de hoy no iba a ser una más. ¡Quien nos iba a decir a los Caminantes que en esta  Plaza, con su  frontón y fuente como testigos, íbamos a celebrar  en esta soleada mañana de Marzo UNA IMPORTANTE REUNIÓN que pasará a ser  ¡HISTÓRICA!

Una reunión que ha servido para crear juntos, un nuevo GRUPO DE  CAMINANTES que pondremos en marcha con la colaboración de todos en Abril.

Y lo mejor de lo mejor, en mi opinión,  ha sido, haber estado todos, desde EL PRIMER MINUTO, absolutamente de acuerdo  ante la propuesta de Julián que no era precisamente  ni fácil ni cómoda.

Como miembros de este grupo, podemos sentirnos tan orgullosos como se sentirá nuestro guía de estar cada domingo junto a personas tan SOLIDARIAS, GENEROSAS Y ENTREGADAS.

Hemos acordado que DOS PERSONAS de los que formamos el grupo actual, hagamos de GUÍA con el nuevo grupo que se cree, rotándonos EN PAREJA, cada domingo y REPITIENDO con ellos, la marcha que el domingo anterior  hayamos hecho los veteranos. De este modo y con la participación de todos, nos tocará ejercer la responsabilidad una vez cada dos meses y  el grupo de Caminantes crecerá  pero con un CRITERIO UNIFICADO: El mismo punto de encuentro, la misma hora de salida, compartiendo coches que se alternen, pagando a los conductores, empleando solo la mañana del domingo salvo excepciones acordadas,  tomando café al principio y cerveza al final…pero  con UN ÚNICO GUÍA -  LIDER  QUE SERÁ JULIÁN  y acometiendo alguna marcha común cuando convenga.

¡Me parece emocionante la nueva experiencia! ¡Ojala salga bien y resulte un grupo tan estupendo como el actual! 


Y ahora volviendo a la ruta, he de decir que  Castilblanco es  el último pueblo de la vega del Cañizares.  Se encuentra a tan solo 5 Km. de Jadraque.

Entramos a ver su Iglesia de Nuestra Señora del Rosario  a través de un pequeño y humilde pórtico que cubre una puerta de medio punto con arquivoltas sencillísima y solo una,  adornada con puntas de diamantes, propia de una iglesia románica.














Dentro, el templo está muy deteriorado, de una sola nave y un altar barroco de madera sin pintar ni dorar. Al lado del altar hay un tríptico interesante. Fuera tiene como el de  Medranda, una espadaña triangular con hueco para dos campanas.

Salimos del pueblo por un camino que asciende  frente a la Iglesia, dejando la vega a la izquierda y adentrándonos en un pequeño barranco con hoces calizas  producido por el río Henares.




El día se va haciendo cada vez más caluroso con el cielo de un azul intenso que nos hace despojarnos de ropa. Un corzo asustado, pasa  por delante de nosotros cruzando un sembrado a grandes saltos. Vamos acompañando ahora al río Henares y sus márgenes nos recuerdan a las que tiene a su paso por Alcalá.


Nos cruzamos con un rebaño de ovejas cuyo pastor no ha sido precisamente amable y desde luego, menos sociable que su ganado. No tardamos en ver aparecer a lo lejos, el espléndido castillo de Jadraque.


Mientras nos acercamos a la villa del castillo hemos de hacer 1Km. del final de nuestra ruta de hoy, por carretera.


Antes de acercarnos al caserío del que nos separa el río Henares, en una verde pradera, bajo el puente de tres ojos, no hemos podido aguantar y nos hemos tumbado a disfrutar del idílico lugar.



Después, hemos cruzado el puente  y las vías de ferrocarril cercanas a  la estación y dejando la ermita  del Cristo a nuestra izquierda,  hemos llegado al centro del pueblo para tomar la cerveza.


¡HASTA LA PRÓXIMA!


la ruta en imágenes






lunes, 17 de marzo de 2014

Crónica 9 de Marzo de 2014 Los sotos históricos del Real Sitio de Aranjuez



Grupo de Caminantes

Ruta: Ruta urbana por “Los sotos históricos del Real Sitio de Aranjuez”

Distancia: 13,5  Km.

Dificultad: Baja

Fecha: 9 de Marzo de 2014


Era de día cuando esta mañana de domingo nos encontrábamos los caminantes a las 8 horas en la Estación de Cercanías de Alcalá  para ir a Aranjuez. Después de hacer un trasbordo en la Estación de Atocha y compartiendo como niños la ilusión de ir en tren hasta donde empezaríamos nuestra ruta de hoy, estábamos en  el Real Sitio a las 9,30h
.
Delante de la fachada principal de la bella estación de finales del Siglo XIX, nos hemos hecho la foto de grupo. Es un edificio de dos pisos de estilo neomudejar con gran riqueza ornamental. Está construido en ladrillo rojo con azulejos decorativos y toda la planta baja en piedra de Colmenar. Visto desde enfrente presenta una nave rectangular  con un cuerpo central más alto rematado por un gran reloj.

En 1837 se inauguró en Aranjuez, en otra estación desaparecida, la segunda línea de ferrocarril de la Península, Madrid – Aranjuez, tres años después de la de Barcelona – Mataró  y catorce más tarde que la primera línea española  creada en Cuba cuando era colonia española.


Comenzamos nuestra ruta de hoy saliendo desde esta histórica estación que se halla al oeste del casco antiguo hasta desembocar delante del majestuoso palacio situado a la orilla del río Tajo. A esta hora no han llegado aún los turistas y nos damos el gustazo de fotografiarnos delante de su espléndida fachada absolutamente solos.


El edificio presenta la forma de una gran  U abrazando el patio de armas que tiene delante. Rematando la cornisa  central, están las figuras de los reyes: Felipe II, Fernando VI  y  Felipe V.


Este lugar se convirtió en residencia de primavera para los monarcas españoles desde   época de los Reyes Católicos; pero  fue el Emperador Carlos V el primero en ocupar el  viejo palacio-hospital de los Maestres de Santiago, a los que el rey Alfonso VIII, el de Las Navas de Tolosa,  les donó estas tierras por la ayuda que le prestaron para expulsar de ellas a los musulmanes.

El palacio, tal  como lo vemos hoy, lo inició Felipe II  por el ala derecha. Trabajaron en él los mismos arquitectos del Escorial: Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera que  comenzaron a convertir  la vieja casona de la Orden de Santiago en un palacio regio. En este palacio murió la amada esposa  del rey, Isabel de Valois.

A Felipe II debemos la creación de los Reales Sitios que fueron residencias de recreo de la familia real. Pueden referirse a palacios, jardines, monasterios, cotos y sotos… todos, escenarios lúdicos.

Durante los Siglos XVI y XVII, el Real Sitio de Aranjuez fue una dehesa de caza del rey con un palacio inacabado en la que estaba prohibido el asentamiento de población.

Cuando llegaron a España los Borbones encontraron este Real Sitio en un estado de abandono importante, pues otros reyes Austria dejaron las huertas y  los jardines arruinados.

Felipe V comenzó la recuperación y reconstrucción de todo, añadiendo nuevas dependencias al palacio. Su esposa Isabel de Farnesio que murió en este palacio, estuvo siempre enamorada de  este lugar.

El hijo de ambos, el rey Fernando VI  y su esposa Bárbara de Braganza residieron muchas temporadas  en Aranjuez, lugar favorito de la reina que celebraba en Aranjuez grandes y fastuosas fiestas. Era la más famosa, la fiesta de San Fernando (santo del rey).

Ambos esposos eran muy aficionados a navegar por el Tajo en falúa, por lo que mandaron construir un  Embarcadero Real que hoy ha quedado dentro de Jardín del Príncipe construido mucho después. Una escuadra de veinte embarcaciones salía desde las atarazanas y llegaba navegando hasta el palacio, haciendo una parada en el embarcadero. Para que navegaran las reales falúas, 200 marineros dirigidos por un Almirante venían cada primavera y verano hasta Aranjuez.

La Escuadra del Tajo la componían 2 falúas y 15 barcos pequeños. Curiosamente, Gravina estuvo destinado a la Real Casa de Marinos de Aranjuez.

Cuando murió la reina portuguesa en el palacio, su esposo cayó en una profunda depresión y murió al año siguiente, pero  a este rey  debemos la derogación de  la prohibición del asentamiento de población en esta dehesa.


 En escasos años ya había en Aranjuez varios cientos de residentes, dando  comienzo  la  creación del municipio.

Con el rey Carlos III  se terminó de construir el palacio quedando como está hoy. Convirtió a Aranjuez en una ciudad ilustrada, dibujándola primero en  forma de cuadrícula y construyéndola después a la orilla izquierda del río Tajo, como el palacio.

A Carlos III debemos también  las  construcciones del Cortijo de San Isidro y  la del Jardín del Príncipe, esta última en honor a su hijo Carlos IV, entonces  Príncipe de Asturias.
En honor a este hijo  tan querido del rey Carlos III,  se construyó en  El Escorial La Casita del Príncipe y se comenzó a construir en Aranjuez La Casita del Labrador que terminó haciéndola el propio Carlos IV siendo ya rey. Es de estilo neoclásico y el   arquitecto fue Juan de Villanueva.

A Carlos IV le tocó vivir la Revolución Francesa y la Invasión de Napoleón a nuestro país. Durante su reinado tuvo lugar también en esta villa que visitamos hoy, El Motín de Aranjuez que acabó con la abdicación del rey en su hijo Fernando VII.

Aunque el rey Fernando VII ni siquiera se dignó reparar los destrozos que las tropas francesas hicieron en el palacio, su esposa María Amalia de Sajonia murió en él.

Sin embargo, su hija Isabel II fue una enamorada de este palacio y en él residió larguísimas temporadas. En su recuerdo, el palacio que hoy se enseña como museo, muestra el mobiliario tal y como lo dejó y utilizó esta reina.
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Después de haberme atrevido a  hacer este reducido y efímero repaso por los cinco siglos de este interesante  y único palacio que hemos estado contemplando, los caminantes abandonamos el lugar y dándole la espalda al bello monumento,  continuamos nuestra ruta que habíamos empezado en la estación de ferrocarril.

Por la Calle de la Reina, nos dirigimos hacia el célebre  Jardín del Príncipe, del Siglo XVIII que queda a la izquierda y por el que va a transcurrir parte de nuestra ruta de hoy.

Entramos por la bella puerta del arquitecto Juan de Villanueva y nos dirigimos, en primer lugar, al Embarcadero Real, donde Santiago nos cuenta  la curiosa historia que tuvo en el pasado este lugar regio.

Vamos paseando  por un espacio arbolado en el que abunda, sobre todo, el plátano de sombra, especie que tiene en estos jardines ejemplares grandísimos.


Pasamos cerca del Museo de Falúas, donde se puede ver una colección de embarcaciones de recreo.
Mientras caminamos, llevamos el río Tajo a nuestra izquierda haciendo una gran curva.

La primitiva dehesa de caza se ha convertido aquí en un trazado artístico de primer orden. Por los caminos podemos ir viendo fuentes, estanques, templetes y esculturas.



Llegamos hasta La Casa del Labrador para hacernos una foto delante de su bella  fachada. Es un edificio de tres alturas con cubierta de pizarra. La fachada principal la preside el escudo de Carlos IV  y las dos alas laterales llevan delante dos pórticos con arcadas y sobre ellos, dos terrazas. Toda la fachada está muy adornada de figuras clásicas, guirnaldas, amorcillos y rematando todas las pilastras bustos  de filósofos y escritores grecorromanos.


Salimos  del jardín  por una puerta lateral  para continuar junto a su  valla hasta el final  de la calle que nos deja en la carretera de Colmenar por la que continuamos hasta llegar a una rotonda en la que giramos a la izquierda como indica un letrero hacia el Cortijo Real de San Isidro que es una pedanía situada a 6 Km. de Aranjuez.



  
Este cortijo fue una creación de Carlos III en 1788. El monarca ilustrado puso en marcha una explotación agrícola en la que no faltaba la  casa real con oratorio, el molino, un lagar, la bodega… y  casas y ermita para los  empleados y peones…Todo dentro de un perímetro.


Cuando murió el rey, el cortijo cayó  en decadencia al no mostrar su hijo Carlos IV ningún interés por lo agrícola. Fue propiedad de Miguel Godoy durante dos años, hasta que reinando Isabel II se desamortizó y quedó en manos privadas.

Después de la guerra civil, todas estas  tierras fueron compradas por el Instituto Nacional de Colonización y el recinto fue parcelado.

En la Plaza del Ayuntamiento que queda detrás de la ermita, hemos parado los caminantes a tomar una cerveza.

Como es domingo, los escasos habitantes de la pedanía salían de misa; momento que aprovechamos para  visitar la capilla neoclásica de de San Isidro que tiene planta de cruz griega y unas pinturas murales con milagros del santo realizadas a mediados del Siglo XX  por Ramón Stolz Viciano autor de los frescos del Pilar de Zaragoza.



 Cerca del cortijo, en un área recreativa, descansamos para tomar los bocadillos  y para echar un trago de la bota cuyo vino hoy es gentileza de Jaime que de este modo ha querido estar con nosotros ya que no ha podido venir. Brindamos por él y disfrutamos del día espléndido de sol que nos hace, ideal para una comida al aire libre.

Cuando llega la hora de regresar, lo hacemos por el Paseo de la Princesa, siempre paralelos al río hasta llegar al cruce que viene desde Titulcia por el Camino Real de Guadalupe. Por él vamos a continuar unos metros, girando a la izquierda hacia la  villa de Aranjuez  por la Calle de los Altos. Hemos vuelto a caminar por El Camino de los Monjes que desde aquí continuará hacia Toledo, estando bien señalizado por la villa de Aranjuez.


Tras cruzar el Tajo, terminamos nuestra ruta circular apareciendo en el famoso restaurante de La Rana Verde. Solo nos queda llegar a la estación de tren y regresar a Alcalá, donde estábamos a las 6 de la tarde, terminando así nuestra primera ruta urbana del año 2014, una ruta  difícil  de describir guardando el equilibrio entre sendero y arte que espero haber encontrado sin confundir  la  emoción semanal que todos sentimos con nuestras caminatas domingueras y el compromiso para con el arte, necesario en  una ruta como la de hoy.   




HASTA LA PRÓXIMA





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